Durante esta semana, desde el equipo del proyecto Tuitorientador de Guardia hemos publicado tuits con el hashtag #quétomasparaserfeliz con ideas para ayudar en la toma decisiones. A partir de las imágenes encontradas en la red o ya utilizadas previamente por la Comunidad OrienTapas, hemos realizado una infografía básica y más abajo también puedes encontrar algunos enlaces recomendados.
La orientadora María José G. Corell publicó ayer en su muro público de Facebook una reflexión animándonos a iniciar cambios en orientación educativa. ¿Qué cambios debemos iniciar? ¿Es posible la "desobediencia"? ¿Qué opinas?
"Cada dia me doy más cuenta de la importancia de la desobediencia, de cuestionar críticamente cualquier mandato en cualquier ámbito de nuestra vida. Y cómo nos han inculcado todo lo contrario, (sobre todo en la infancia, pero no solamente): que ser buena "niña" (chica, ¿mujer?, persona) es ser obediente, hacer caso,... Y seguimos educando en la obediencia en el "portarse bien".
Las personas que trabajamos en orientación hemos adquirido una especie de indefensión aprendida (dice la wikipedia que la indefensión aprendida es “la condición de un ser humano o animal que ha "aprendido" a comportarse pasivamente, con la sensación subjetiva de no poder hacer nada y que no responde a pesar de que existen oportunidades reales de cambiar la situación aversiva”)
Hemos asumido el papel que se nos ha asignado sin cuestionar lo que estaba establecido y lo que se nos demanda. Es como si no hubiera nada que pudiéramos hacer por cambiarlo. Tanto es así, que no nos planteamos cambiar lo que es obvio que no funciona, que está perjudicando, que está mal, y está mal porque hace que un niño o niña no encaje. Sin pararnos a pensar que lo que hay que cambiar es aquello que hace que no encaje, sea lo que sea. Empezando por las barreras mentales, por las concepciones limitantes y, a partir de ahí, las prácticas que estas concepciones conllevan.
Por ejemplo, el informe psicopedagógico tiene un formato determinado porque alguien (nosotros/as) lo ha hecho así. Cuando un niño o niña no "encaja" en este informe solo encontramos la posibilidad "forzar" la información, los datos que tenemos (qué triste suena esto) para no tener que cuestionar, replantear el contenido y el formato del informe, porque el informe es así, quien dice el informe dice el programa de gestión, etc. ¿Que nos queda, pues?, ¿acudir al mal menor?, ¿vale cualquier cosa para hacer que encaje? ¿No sería más fácil cambiar el informe?. ¿Al igual que otros documentos, programas informáticos de gestión, etc.?
Si consideramos que el niño/a es correcto y perfecto tal como es (porque no puede ser que el niño o niña esté equivocado), no tenemos más remedio que cambiar el resto: tiempos, espacios, metodologías, materiales, y, ¿por qué no?, curriculum, contenidos, y tantos elementos como haga falta para que todo el alumnado se sienta reconocido, querido, valorado...
Como dice mi amiga Saloua: Ser desobediente es mucho más complejo y doloroso, a la vez que necesario y decisivo ¿Hasta qué punto me atrevo a desobedecer? ¡¡¡Que tengáis muy buena y desobediente semana!!
¿Por qué no hacer intercambios de buenas prácticas entre centros y departamentos de orientación? La orientadora del IES La Sénia (Paiporta, Valencia), Pilar Pérez Esteve, y el orientador Sergio Carretero del IES Guadalerzas (Los Yébenes, Toledo), nos dan un ejemplo en esta línea. Los alumnos del centro de Valencia recibieron a los del instituto de Toledo para compartir su experiencia en programas de mediación y ayuda entre iguales. El resultado es un vídeo y un artículo que os recomendamos leer. Todo un ejemplo de colaboración y orientación en red. ¡Felicidades!
El pasado miércoles 10 de mayo, vinieron a nuestro instituto los estudiantes que participan en programas de mediación y ayuda entre iguales del IES Guadalerzas de Los Yébenes (Toledo) para conocer nuestro Projecte Pigmalió. Intercambiar experiencias con personas que comparten proyectos con nosotros es siempre una bocanada de aire fresco, una manera de reafirmarnos en los que hacemos y de conocer cómo podríamos mejorarlo. La generosidad y el buen rollo se contagian. (...) Hemos recogido la experiencia en este vídeo en el que encontrarás una buena selección de momentos que ilustran esta magnífica jornada.
El 17 de mayo se celebra el Día contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia. En los medios se han difundido algunas iniciativas en el ámbito escolar, como el Programa de Igualdad de Género Transversal del Instituto San Isidro de Madrid, que nos ha hecho llegar @PTSCMadrid. Algunas reseñas de estos días o previas en prensa:
En este programa participan alumnos, profesores y tienen un papel relevante el PTSC y la orientadora del centro, Marisa Villalba, de la que tomamos un fragmento de sus palabras en los medios.
¿Conoces otras iniciativas en esta línea? Te animamos a compartirlas con un comentario en esta entrada.
"Nosotros preguntamos a los alumnos y alumnas sus necesidades y, simplemente, nos adaptamos. Respetamos su decisión y los tratamos como a cualquier otro alumno, sin ningún tipo de distinción. También les dejamos que elijan el baño que necesiten y cubrimos sus necesidades cuando empiezan con el bloqueo hormonal. Es una etapa en la que faltan mucho a clase, pero consideramos que son faltas justificadas y les ayudamos para que las ausencias no repercutan en sus notas. Desde el programa de mediación del centro, hemos tenido mediaciones de todo tipo, pero nunca hemos tenido que intervenir con los alumnos transgénero, y de eso, nos sentimos muy orgullosos."
La lenta concreción de la LOMCE, con medidas que no acababan de confirmarse hasta última hora, nos ha mantenido con muchas dudas e incertidumbres en los últimos años. En OrienTapas hemos debatido sobre cómo "orientar en modo borrador" traía como consecuencia una desorientación e incluso cierta sensación de indefensión aprendida. Desde hace meses hablamos sobre un posible pacto por la educación sobre el que apenas sabemos nada aún y, mientras tanto, hay quien resume cada uno de los "ocho meses de calvario educativo" que llevamos.
Quizá nuestros dirigentes no han sido suficientemente conscientes de cómo este caos contamina el día a día de las aulas. Pero deberían serlo, porque el éxito de un sistema educativo no se juega en la promulgación de una ley orgánica, sino en la realidad cotidiana de las escuelas. Y tanto desconcierto desmotiva gravemente al profesorado, que ya ni se interesa por la nueva normativa ni por cambios metodológicos, porque no espera que nada dure lo suficiente. Con cada ley cambian los criterios para pasar de curso, las asignaturas y los contenidos que encierran, las formas de acceso a la formación profesional o a la universidad. Y los profesores pasan de programar conceptos, procedimientos y actitudes a competencias primero básicas y luego claves, y después a estándares evaluables… y así no pueden centrarse en mejorar sino en sobrevivir. Las familias, por supuesto, se pierden en esta jungla cambiante y no saben cómo orientar a sus hijos si ellas mismas no tienen luz. Los estudiantes, por su parte, toman decisiones equivocadas, antes de darse cuenta de que los requisitos para los estudios que desean han vuelto a cambiar.