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martes, 27 de marzo de 2018

¿Somos los orientadores y orientadoras cómplices de violencia institucional hacia el alumnado con diversidad funcional y sus familias?

Diversidad funcional - Fuente de la imagen

Una madre, LaIris López López (@colorae en Twitter) explica en este vídeo y en este hilo de Twitter su experiencia con profesionales de la orientación educativa y denuncia la violencia institucional que siente que viven en su familia. Es un mensaje que quiere hacer llegar a orientadores y orientadoras de toda España y, por ello, lo publicamos en el blog de esta comunidad.


"Este vídeo es un llamamiento al colectivo de orientadores y orientadoras. Creo que podréis entender que muchas familias vemos al colectivo como aquellas personas que realizan las constantes evaluaciones a nuestros hijos, que nos informan más de sus «particularidades limitantes» que de los recursos que se van a poner para que puedan participar igualdad. Creo que podréis comprender que muchas veces se nos dice que no hay recursos, que estáis atados y sumergidos en tremendo papeleo, en horarios y ratios desmesuradas... y mientras escuchamos esto, nuestros hijos son desplazados de sus colegios ordinarios y de su entorno social." (@colorae, 27-3-2018)
Entre las respuestas, destacamos la aportación de la orientadoras Patricia Ajenjo, Ester LópezMaría José G. Corell:

"Ni somos cómplices ni la violencia institucional se puede reducir a una mala práctica concreta. Trabajar con y para las familias es un eje fundamental y común entre el colectivo orientador, al menos  para los que creemos que la inclusión es un derecho inherente a la persona." (Patricia Ajenjo, 26-3-2018)
"Me tomo mi trabajo muy en serio, soy consciente de la gran responsabilidad que tengo y las generalizaciones hacia mi profesión también me parecen violencia. No me gusta que me juzguen sin conocerme. Lamento mucho que esta madre se sienta así de agredida por unos orientadores que intentamos mejorar nuestras prácticas y reflexionamos sobre las mismas. Trabajo firmemente por algo que creo, me llevo muchos disgustos por ello. No firmo algo que pueda pensar que es injusto. Entiendo sus emociones y me duele muchísimo que desde el sistema educativo se pueda generar tanto dolor, pero no me gustan las generalizaciones: en orientación educativa también hay personas sensibles, que cada día se enfrentan al sistema e intentan provocar reflexión y cambio. Si tienes claro lo que es la inclusión es imposible estar satisfecha." (Ester López Marí, 26-3-2018
"Creo que debemos asumir que, como colectivo, los orientadores y orientadoras estamos siendo cómplices de esa violencia institucional. Escribimos y firmamos informes segregadores que menoscaban derechos y que producen sufrimiento a alumnado y familias. Cierto que algunos tratamos de salir de ahí. Debemos admitirlo  para cambiarlo.  Es cierto lo de las ratios, el papeleo, las diversas presiones a las que tenemos que hacer frente, la soledad, etc. Pero nada de eso puede justificar algunas decisiones que cargan contra el más débil. No creo que se trate de TODOS los orientadores y orientadoras de manera individual. No se trata de  personas individualmente (o también). Yo me siento parte de un colectivo que, en general, tenemos mucho que cambiar y mejorar. Algunos peleamos por hacer ver la necesidad de este cambio y provocarlo. Cada cual, individualmente hacemos lo mejor que podemos, y, siempre digo que, en la mayoría de casos, lo hacemos con la mejor de las intenciones. Pero eso no quiere decir que nos conformemos con eso. Yo asumo mi parte de la responsabilidad. Me duele ver el dolor que provocamos. Debemos asumir esa responsabilidad individual, pero el cambio tiene que ser  pasar de lo individual a lo colectivo. A poder modificar las políticas, la legislación que lo permite, junto a las administraciones, las estructuras tal como vienen funcionando... Esto no trata de mí. Para seguir el debate recomiendo: Obstáculos a la inclusión: cuestionando concepciones y prácticas sobre la evaluación psicopedagógica, de Gerardo Echéita y Nacho Calderón Almendros." (María José G. Corell, orientadora, 27-3-2018)
Te animamos a participar en este necesario debate añadiendo un comentario a esta entrada, en el tema abierto en Twitter o en el tema abierto en el grupo Orientadores en red de Facebook.

6 comentarios:

  1. El debate en Twitter no ha sido inicialmente muy productivo (inicialmente parecía que la autora del vídeo cargaba contra los orientadores y orientadoras que habíamos sido etiquetados en el hilo) pero compartimos en el blog OrienTapas porque creemos que es un vídeo necesario para sensibilizar a aquellos compañeros y compañeras en orientación que aún no entiendan nuestra responsabilidad en la inclusión del alumnado con diversidad funcional. Es importante entender cómo podemos hacer sentir a las familias con nuestro trabajo.

    Es importante no meter a todos los orientadores y orientadoras "en el mismo saco". En OrienTapas nos consta que en muchos casos somos precisamente el "caballo de Troya" en muchos centros para lograr cambios reales en inclusión educativa.

    Debemos entender la frustración que sienten muchas familias, porque profesionalmente es un sentimiento que a menudo también sentimos quienes trabajamos en orientación.

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  2. El debate debe avanzar hacia cuestionarnos nuestras prácticas como colectivo, no podemos ofendernos individualmente, creo, por una práctica que, repito, colectivamente, y, corregidme si me equivoco o no estáis de acuerdo, causa mucho dolor. En este debate hay dos cosas que me dan mucho pudor: ofenderme por los comentarios de los legítimamente ofendidos y anteponer mi dolor al suyo. Por si le sirve a alguien.

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  3. Sí. Pedagog@s y psicolog@s estamos haciendo una función fundamental para que esta institución, la escuela, siga segregando. También docentes, equipos directivos y familias. Pero también los hay que luchan para democratizar la institución. ¡Hay que impulsar eso! Saludos

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  4. Me parece totalmente ofensivo, "somos cómplices de la violencia institucional" lo que esta madre dice de nosotras como colectivo. Puedo entender cómo se puede sentir como madre que no se le dan los recursos que necesita su hijo....pero que me hagan a mí cómplice, a al xolecgico...Yo hago lo mejor que puedo mi labor y SIEMPRE buscando lo mejor para mis alumn@s y sus familias. No me voy a plantear absolutamente nada más sobre mi práctica educativa, mientras me insulten, nos insulten dede esa manera y también esas palabras me causen tanto dolor, por lo menos a mí. Así no se puede empezar una reivindicación.

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  5. Que razón tiene esta madre, TODO lo que dice es real y tal cual. Mi familia también somos víctimas de esta violencia Institucional, lo peor de todo es que ya se actúa así por inercia y lo raro es encontrarse con un profesional que no se deje llevar por esa inercia. Los equipos de orientación, los inspectores de educación, los profesores.....todos se creen su propio discurso segregador. Es muy triste pero es la realidad.

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  6. –Es lo deseable, pero no hay suficientes recursos para hacer que la educación sea inclusiva.

    Este es un argumento recurrente que utilizamos quienes nos dedicamos a la educación. Pero no imagino la misma justificación para dejar de combatir la violencia contra las mujeres o el racismo. Y dejémoslo claro: la segregación en centros y aulas de educación especial es una forma de violencia contra la infancia. Es una violencia sutil y engañosa, revestida de actitudes bondadosas, pero cargada de daños en el desarrollo de los niños y las niñas. Y es una violencia diseñada por las administraciones públicas que ejercemos los docentes.

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