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miércoles, 31 de enero de 2018

Algunas madres con las que se encuentra una orientadora ...

Hay muchas teorías sobre el apego emocional madre-hijo que presentan clasificaciones muy interesantes. Después de unos cuantos años trabajando algunos orientadores también hemos llegado a la conclusión de que existen distintas formas de ser mamás, y por tanto, niños/adultos fruto de éstas y de sus circunstancias. 




Si, como muchas veces hacen las madres, las orientadoras y orientadores nos pusiésemos a criticar en un grupo de WhatsApp después de un día de trabajo, nos saldría una clasificación centrada en algunas formas negativas de ejercer de madres (puesto que son las que realmente acuden a los centros y se implican más activamente); aunque bien se puede  adjudicar a la figura paterna. Por supuesto, hay muchas madres que no entran en ninguna de estas diez etiquetas. Aquí me pongo en términos fatalistas y con el tono políticamente incorrecto de WhatsApp, pero no me creo que nadie vea reflejada a ninguna madre conocida, incluso a las mismas madres en varias o en todas las metáforas. 

Veamos con cuántas estáis de acuerdo:

1.- La controladora aérea. Pondríamos ejemplos de esas mamás que dicen a sus hijos cómo tienen que hacer las cosas, dónde, cuándo y con quién tienen que ir, qué tienen que decir... Esas que anulan la capacidad de decisión de sus hijos y toman el control de todos y cada uno de sus movimientos. Son madres que no dejan madurar ni ser autónomos a los hijos. Los vuelven totalmente dependientes de su control. Y Dios les libre a esos hijos salirse de la pauta marcada. Porque para esas madres es la única posible y no consienten que sus propios hijos hagan, digan o vayan donde a ellos les de la real gana. "Si me quieres, me obecedes". Son madres que realizan un estricto control de la vida de sus hijos. Necesitan estar informadas de todos y cada uno de sus movimientos. Incluso cuando éstos ya son adultos, no conciben que no se les informe de cada una de sus decisiones. "Si me quieres, me informas y además me dejas participar". Hablo de esas madres que se meten en todos los asuntos de sus hijos, sin respetar edades ni decisiones. Son esas madres que se escudan en "yo lo hago por ti", "encima de que me preocupo", "no pensé que pasara nada"... Se agotan ellas y agotan a los demás. No hay flexibilidad ni tiempo para los intereses ni las necesidades de los demás.

2.- La chantajista nata. Cuando un niño nace abre una cuenta emocional con sus padres. Muchos padres y madres aprovechan esa cuenta para realizar chantajes a lo largo de la vida del niño: "tantos pañales como te cambié, tanto dinero que me costó tu carrera, tantos juguetes como te compré, tanto que yo te dejé hacer..." La controladora aérea suele ir de la mano de la chantajista nata. "Si me quieres, me obedeces y no me criticas". Son madres que manipulan a sus hijos con casi cada información que les transmiten. "Yo te cuento esto de esta manera, para que tú interpretes esto que yo quiero que sientas". Juegan a hacer sentir culpables a sus hijos. Manipulan las emociones de éstos a su antojo. No admiten críticas ni límites. Son esas madres que dicen "yo soy así y ya no voy a cambiar". Madres acreedoras para las que sus hijos, nunca van a dejar saldadas su cuentas.

3.- La gusano. Esas madres que van de víctimas por la vida. Las que hacen sentir a los hijos la vida tan, tan desdichada que tienen y lo poco que ellos hacen para mejorarla. Son madres que "venden muy bien la pena" utilizando como las anteriores el chantaje emocional. "Tú te vas de excursión/vacaciones/cine y yo me quedó aquí sin nada que hacer..." Esas madres a las que nos les importa que sus hijos dejen de hacer las cosas típicas de su edad o de tener una vida en pareja; porque lo único que quieren es que sus hijos no se separen de ellas. Son madres egocentradas que no toleran que otras personas puedan tener una relación cercana con sus hijos. Transforman en pena (incluso en enfermedad) los celos, el egoísmo, la ira... que les produce que sus hijos puedan querer a otras personas que no sean sólo ellas. No respetan tiempos ni espacios personales. Primero están sus necesidades, por encima de todas las demás, incluidas las de sus hijos.

4.- La chupiguay. Esas madres que son no son madres, son amigas de sus hijos. Las que asumen que el mejor rol para educar a un niño es siendo su igual. No existen normas. No hay límites. Son madres que quieren estar informadas de todas y cada de una de las experiencias de sus hijos; por íntimas que sean. Esas madres que no cuestionan, que aceptan todo pero que no educan. Esas peligrosas adolescentes con papel de madre. 

5.- La Rottenmeier. El polo opuesto de la chupiguay. Esa madre que no acepta, ni tolera nada que se salga de la pauta establecida en casa. Esa madre que, al igual que la controladora aérea, tiene un plan establecido para su hijo desde antes incluso de su nacimiento. Son madres que "pinchan" cuando se les cuestionan.  Hay unas expectativas que se deben cumplir. "Aquí se hace lo que yo diga", "Mientras vivas en esta casa", "Lo que hagan en casa de Fulanito..." No hay posibilidad para el margen de error.

6.- La actriz. Cuánto daño hace la sociedad. El mundo está lleno de actores y actrices. La imagen social hay que cuidarla y mucho. No vaya a ser que la gente se dé cuenta de cómo somos de puertas para dentro o de los problemas y las limitaciones que puede haber en nuestro hogar. La madre actriz se preocupa en exceso y en exclusiva, de que todos los de fuera vean lo idílica que es su familia. El cuidado por la estética, la apariencia y el cuerpo, es vital para estas madres. Todo tiene que estar perfecto: la casa, la ropa, el calzado, el peinado, los complementos,... Pero no solo físicamente, también hay que cuidar la imagen cultural: se apuntan a cursos, a talleres,... Son madres que acuden a todo lo habido y por haber e histriónicas como ellas solas. Las que cuidan mucho sus relaciones sociales: "El caer bien es muy importante". El hacer ver que se preocupan aparentemente por el bien de los demás y que cuidan las redes familiares. Son esas madres que regalan a los demás a manos abiertas, que les cocinan, les llaman por teléfono... Venden una imagen de cariño irreal. Porque en realidad lo único que pretenden es evitar que vean su realidad. Como no, el entrenamiento de estas madres para que sus hijos no exploten la burbuja, comienza desde la más tierna infancia. Hay un patrón que seguir y nada puede fallar. 

7.- La enciclopedia. Esas madres que saben de todo lo habido y por haber. Bien porque lo han leído, o escuchado. Son madres que tienen opinión para todo. Lo mismo saben de medicina que de repostería, de educación o de derecho. Madres que no admiten su falta de conocimiento o de información. Esas madres que en cierta medida, se confunden con las "actrices" en lo que a cuidar su imagen cultural se refiere y que nunca reconocerán sus carencias.

8.- La cuentista. Madres que cuentan la versión según San Lucas hoy y mañana le dan la vuelta. Esas madres que inculcan a sus hijos sus puntos de vista sobre la vida. Sin debate, sin argumentos, que adoctrinan en sus valores y creencias. Son madres que transmiten una información de la sociedad en general y de las personas más cercanas en particular; que dependerá de sus vivencias personales. Lo mismo que hoy cuentan lo bien que les cae Manganita, mañana dejan a los niños locos porque no la pueden soportar. Buscan crear opinión en sus hijos sobre las personas, basada única y exclusivamente en las suyas propias. Y ojo con cuestionar esas opiniones porque aquí también cabe eso de "si me críticas no me quieres". 

9.- La ni-ni. Esa madre que ni estudia, ni trabaja. Totalmente respetable, por supuesto. Se siente realizada cumpliendo con el papel de madre y ama de casa. Son madres que organizan su día con otras "ninis" y lo mismo desayunan juntas después de dejar a sus hijos en el cole, hacen la ruta del colesterol, o meriendan a la salida en la terraza de un bar. Aunque con una pega: la mayoría de las veces son madres que además pueden encajar en cualquiera de las otras metáforas. Incluso en más de una.

10.- La machista. Esa madre que viene de una casta donde las mujeres son más machistas que los hombres. Esas madres que educan a sus hijos en una situación superior a la de sus hermanas. Defienden y difunden ideas arcaicas, a pesar de que un pasado seguramente no tan lejano, las han perjudicado personalmente. Son esas madres a las que nos les importan que sus hijas tengan estudios ni vida profesional satisfactoria. Se conforman con que tengan una vida familiar, al menos como la que han tenido ellas. Madres que quieren nueras que perpetúen valores tradicionales, por muy retrógrados que éstos sean. Madres que están muy lejos de aceptar la diversidad en las familias, en las identidades sexuales o los cambios de género. 

Todas las madres son imperfectas. No se duda aquí de su falta de afecto por los hijos. Ni mucho menos. Pero los hijos son el resultado de lo que les transmitimos desde casa. Y lo mismo que uno puede aceptar el estilo con el que le han criado y además lo puede reproducir; otros llegarán a la edad adulta (o incluso antes) y podrán ver mucho más allá.

Muchos y muchas me diréis que he caído en tópicos, pero seguro que os he hecho pensar un rato. ¿O no? Y tú, ¿qué metáforas añadirías? 








Orientadora educativa. 

Dirige la sección #LibrosParaOrientar en OrienTapas

11 comentarios:

  1. La intención de esta entrada era repasar en tono de humor los distintos tipos de padres/madres con los que nos podemos encontrar en nuestro día a día. Por supuesto siempre desde la ironía. No pretendo ofender a nadie.

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  2. Me rechina un montón incluso aún siendo en tono de humor. Siempre lAs MADRES, siempre.
    Yo añadiría “la que hace lo que puede” que somos casi todas. No me gusta catalogar a la gente y menos de forma despectiva. Sí, que es de broma pero... se juzga demasiado a las madres. Lo que menos me ha gustado es lo de ninis. Creo que dedicarte al cuidado de tu familia es una empresa respetable y maravillosa. Están criando a los ciudadanos del futuro.
    No quiero parecer una petarda pero creo que es bueno tener más puntos de vista de cómo se puede leer este post. Creo que es importante ponerse en el lugar de los demás y siempre hay muchas razones por las que hacemos lo que hacemos.

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  3. Ni en tono irónico hace gracia, es una falta de respeto a todas las madres(que intentan hacer lo mejor por sus hijos)

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  4. Sinceramente, yo no noto el tono irónico en ninguna parte del post. Al contrario me parece que todas las etiquetas de madre que pones son negativas. Nosé que motivación habrás tenido para escribir este post pero me parece una falta de respeto total.

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  5. Entendemos que quien lea esta entrada pueda sentirse ofendido. No, hay que reconocer que no está escrita en un lenguaje políticamente correcto pero insistimos en que la intención no es molestar, sino hacer un ejercicio de autocrítica presentando estilos paternos / maternos desde cierta caricaturización.

    La entrada intenta reflejar algunas ideas que le pueden venir a la cabeza a una orientadora cuando le toca hablar con algunas madres y padres. No pretende establecer una clasificación exhaustiva, ni tan siquiera juzgar: al final de la entrada se insiste en que estas formas de educar no provienen de la mala intención. Rebeca se centra en aquellos modelos de maternidad / paternidad que pueden tener consecuencias negativas para los hijos precisamente para que padres y madres seamos capaces de mirarnos y evitar caer en estos estilos.

    Evidentemente en ningún sitio la autora indica que todas las personas enfoquen su paternidad / maternidad en esa línea: las madres que presenta son algunas de las que puede encontrarse como orientadora.

    Más allá de las etiquetas, que pueden ser más o menos afortunadas, quizá la crítica más dura que aparece en la entrada sea que como orientadora Rebeca sólo pueda hacer una lista de madres que se encuentra... porque apenas se encuentra padres... Y psicólogos y pedagogos sabemos que las teorías del apego muestran que es mejor tener una madre o padre imperfecto que uno ausente...

    Gracias en cualquier caso por todos los comentarios y disculpas de parte del equipo de editoras y editores de OrienTapas si algún lector de esta entrada se ha sentido molesto con ella.

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  6. Algún día escribiré un articulo de:Algunas orientadoras con las que se encuentra una madre....

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    1. Desde OrienTapas, anónima visitante, te animamos a ello. Incluso no tendríamos ningún problema en publicar la entrada aquí si nos la haces llegar. Esta es una comunidad abierta a la crítica, por supuesto. De hecho, sería un buen contrapunto a esta entrada.

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    2. Estoy muy de acuerdo con esa entrada. Todo lo que sean críticas que nos hagan reflexionar, en mi opinión, tampoco nos sobran. De todo se aprende en esta vida y vuestro punto de vista también es muy importante conocerlo.

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  7. Acabo de leer el post y los comentarios y no puedo evitar transmitirles que lo encuentro algo decepcionante. Más allá de que lo pueda encontrar más o menos ofensivo como padre (creo que lo es, pero también depende de lo que uno se quiera ofender en estos tiempos de pieles extrafinas), como educador que acude a este blog como recurso para la reflexión y la formación, lo encuentro bastante chusco.
    Más que un documento de reflexión, parece un chiste de corrillo de sala de profesores o un desahogo que no aporta mucho.
    Las relaciones familia-escuela son complejas, pero también un elemento clave para la mejora de la educación, siempre y cuando se desarrollen bajo criterios de CONFIANZA y RECONOCIMIENTO mutuo. Todos tenemos cierto nivel de responsabilidad en aportar algo a esos criterios (familias y profesionales) desde la posición que tenemos. Creo que centrarse en críticas basadas en estereotipos o responder con una nueva entrada escrita con el mismo estilo nos llevará a una reflexión al nivel de los "debates" de la televisión.
    ¿Por qué no mostrar buenas experiencias? Historias de éxito, de reconocimiento mutuo y trabajo en equipo. Como padre y educador (que se puede ser las dos cosas sin necesidad de tener que "defender un bando") encontraría eso mucho más atractivo e inspirador.

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    1. Se agradece la crítica, anónimo visitante. Por las reacciones, ya hemos comprobado que la entrada puede no haber sido acertada.

      Este blog es una comunidad informal y, como tal, el tono de algunas entradas no pretende ser siempre ni serio ni formal, aunque desde luego que no buscábamos ofender.

      Desde 2012, este blog publica entradas bajo la temática "Familias" (ver en el siguiente enlace: http://orientapas.blogspot.com.es/search/label/Familias). Hemos de reconocer que, aunque reciban bastantes visitas, la mayoría generan "0 comentarios". Durante prácticamente 6 años, familias, profesores, orientadores... han pasado por esas entradas tomando aquello que les interesaba... sin molestarse en comentar nada.

      Por eso esta entrada nos genera en cierto sentido una mezcla de sensaciones: la autora y los editores del blog somos conscientes de que no ha sido adecuada ni políticamente correcta, pero a la vez nos ha servido para comprobar que hay alguien ahí fuera ... capaz de pararse a comentar o aportar ideas. Por eso, aunque eso no justifique los desaciertos que pueda incluir la entrada, nos alegra leer a madres, padres, educadores... Esperamos veros por los comentarios de este blog con más frecuencia, aportando ideas y puntos de vista. Un saludo

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  8. Desde luego. Alucino. Rebeca Llamedo cuando seas madre veremos...
    Veremos en que punto te colocamos las que ya somos madres.
    Desde luego acepto ciertas conclusiones pero no me parece para nada oportuno. Ni necesario. Cada uno es como es. Y todas intentamos hacerlo lo mejor posible. Nadie quiere como una madre.

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