martes, 5 de abril de 2016

"Su lugar en el mundo", por Eugenia Jiménez Gallego

Distintos caminos - Fuente: eSistémica
La orientadora educativa Eugenia Jiménez Gallego publicó en marzo una columna en el espacio abierto "Historias Mínimas" dentro de Cuadernos de Pedagogía. Eugenia escribe sobre una de las claves en orientación: ayudar a nuestras alumnas y alumnos a descubrir el lugar que ocupan en el mundo. Gracias de nuevo a Eugenia por aceptar que compartamos sus columnas en OrienTapas. El debate sigue abierto en redes, tanto en espacios públicos (en Twitter o en Facebook) como en comunidades cerradas de OrienTapas (GrupOrienta en Google+ y Grupo de Consultas, dudas y experiencas en LinkedIn).


Me parece que este es uno de los objetivos más importantes de la escuela: ayudar a cada alumno a descubrir su lugar en el mundo, en qué actividad brillan sus cualidades, qué tarea desarrolla con facilidad, dónde es útil a los otros. Con frecuencia he observado a los adolescentes entusiasmarse cuando vislumbran ese sitio. Con la sensación de haber llegado por fin a su destino, aunque quede mucho para materializarlo.
A partir de ahí es más fácil motivarlos para estudiar. Flaquean, por supuesto, y a muchos les falla la constancia, porque son niños. Pero retoman porque tienen un sueño. Tanto es así que pienso que debemos intentar que los estudiantes se planteen una meta desde los primeros cursos, aunque aún no tengan que elegir ningún camino. Y no me importa que cambien ese objetivo cada año; lo importante es que sientan que tira de ellos esa llamada del futuro. Ver cortos sobre distintas profesiones y visitar entornos laborales les ayuda a elegir una meta. Y las actividades de autoestima en las que los iguales les señalan sus cualidades. Y los docentes que se esfuerzan en descubrir sus talentos, aunque estos no sean especialmente intelectuales. 
Es cierto que otros sistemas educativos facilitan más esta tarea: los que tratan de desarrollar capacidades diversas; mientras quizá nuestro país se ha centrado mucho en la memoria, en la expresión escrita, en el razonamiento numérico. Son los que ofrecen durante las enseñanzas obligatorias muchas optativas variadas para que los chicos y chicas se prueben: lo mismo cocina que mecánica, teatro, diseño... Aunque siempre tenemos un cierto margen en cada centro para intentar hacer más rica nuestra oferta de experiencias. Además, ¿de qué nos sirve darles tantos conocimientos si ellos no los toman, porque no le ven el sentido a tanto trabajo? Ojalá en la escuela de los próximos años nos demos más espacio para cultivar los sueños.


Eugenia Jiménez Gallego,
orientadora y autora 
del blog eSistémica

Columna publicada originalmente en: 
"Desde mi sitio", Cuadernos de Pedagogía, Nº 465, Marzo 2016

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