miércoles, 9 de marzo de 2016

"¿Qué no hace un orientador?", por Juanjo Millán

El orientador Juanjo Millán ha querido compartir con OrienTapas un fragmento de una entrada que publica esta semana en su blog. En ella explica su día a día e ironiza sobre la ratio recomendada internacionalmente de 1 orientador/a por cada 250 alumnos/as. El debate sigue abierto en redes, tanto en espacios públicos (en Twitter o en Facebook) como en comunidades cerradas de OrienTapas (GrupOrienta en Google+ y Grupo de Consultas, dudas y experiencas en LinkedIn).


A finales de la pasada semana mientras llevaba a cabo una de las vigilancias de patio que  tengo asignadas, reflexionaba acerca de las tareas pendientes. De pronto me sentí un tanto asfixiado. Quedaban pocas horas de semana y tenía mucho por hacer. Lo peor (o lo mejor, según se mire) es que cada una de las cosas pendientes no se parecía en absoluto a cualquier otra.  
Los orientadores escolares hacemos muchas cosas en nuestro día a día. Trabajamos con todo el alumnado que presenta cualquier tipo de dificultad de aprendizaje, que presenta dificultades específicas en un momento determinado, asesoramos a los tutores y a los profesores, elaboramos y participamos en la dinamización del Plan de Acción Tutorial, desarrollamos el Plan de Orientación Académica y Profesional, lo llevamos a cabo y diseñamos actividades para poder ofrecer una buena información a los estudiantes. Coordinamos, y muchas veces llevamos a cabo, los programas de educación afectiva y sexual, desarrollamos procedimientos de actuación para mil supuestos: acoso escolar, maltrato entre iguales, agresión sexual, etc., somos reclamados por los equipos directivos (de los que solemos estar excluidos) para asesorar ante situaciones de crisis, problemas con padres y muchos más aspectos. Padres… hablamos con ellos con finalidades muy diversas: cuando tienen un conflicto con un profesor ahí estamos nosotros para mediar, ante problemas de rendimiento de sus hijos, dificultades específicas, para devolverles información tras una evaluación de su hijo, para escuchar sus quejas, para calmarlos ante situaciones que ponen de los nervios… también hablamos con ellos porque sí, porque nos los encontramos a la entrada o a la salida o por el patio en algún momento. Que un padre se divorcia de la madre, ahí estamos nosotros para hablar con ambos y con sus hijos, para ver cómo van a gestionar todo lo relacionado con sus hijos, y claro, ya de paso, hacemos un poco de escucha y de relación de ayuda, y lo hacemos encantados. ¿Problemas entre profesores? Ahí estamos nosotros. Mediamos entre ellos, tratamos de invitarles a pensar que vamos en el mismo barco y a que adquieran el concepto de trabajo en común, de colaborar por una misma meta. Les asesoramos sobre cómo gestionar conflictos en el aula, cómo mejorar la convivencia, cómo dirigirse a aquellos estudiantes que presentan problemas a la hora de recibir críticas, baja tolerancia a la frustración. Nos presentamos en sus clases, reclamados por ellos, los profes, para observar aun alumno con problemas en matemáticas, o con problemas de comportamiento, o que de pronto ha comenzado con una conducta extraña… Nos reunimos con ellos para hablar de notas, de estrategias de control de aula, de gestión de los recursos, de deberes, exámenes, comunicación a padres. Nos ponemos a su disposición casi, casi 24 horas cualquier día de la semana, incluso el domingo, incluso el día de Navidad o desde nuestro retiro vacacional en verano.

También trabajamos de puertas hacia fuera… contacto con antiguos alumnos ¿quién mejor que ellos para la orientación profesional? Qué no sabemos qué libro emplear el próximo curso, ya está el orientador para llamar a las editoriales, pedir muestras y ver qué se cuece por el mundo editorial. Niños derivados a psicólogos, psicopedagogos, logopedas, etc. externos. Cada semana contactamos con ellos para que nos cuenten, y para contarles, y con ello, vamos al tutor y le informamos, y con su feedback, vuelta a llamar al profesional externo. Hablamos mucho con Universidades, centros de estudios, etc. para visitas de los alumnos o visitas de ellos a nuestro centro. Buscamos profesionales para que vengan al cole a dar una charla sobre adicciones, sobre redes sociales (y ya de paso hablamos con la Policía Nacional y la Guardia Civil por temas relacionados con el Plan Director (excelente) y organizamos una visita a nuestro Centro para que le cuenten a los alumnos. Hablamos con otros Colegios: alumnos que vienen al nuestro o que se van a otro, traspase de información (¡importantísimo!).

Seguro que se me olvidan cosas como redactar informes, leer informes de centros externos, actualizarnos, estudiar, renovar, proponer líneas de innovación… y todo ello en una jornada que no suele ser completa porque también damos clase. ¡Uy, casi se me olvida! Mano izquierda… Un orientador cada 250 alumnos…. Ojalá.


Juanjo Millán,
orientador, maestro y neuropsicólogo infantil

Entrada completa disponible en: 
blog.juanjosemillan.es6-3-2016

1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo, y lo peor de todo es que si preguntas a la mayoría de compañeros que trabajan con nosotros te dicen que los orientadores no hacen nada y son los que mejor viven... Yo me paso tardes y noches enteras, más fines de semana preparando cosas, es un trabajo en el que tienes que dominar muchos temas muy diversos y estar muy actualizado. También, por cierto, tenemos que dar clases, a veces de cosas que no tienen que ver nada con lo nuestro... Gracias por tu artículo.

    ResponderEliminar