jueves, 17 de mayo de 2012

¿Son los orientadores educativos el chivo expiatorio o el perejil de todas las salsas?


De vez en cuando hago una simple búsqueda en Twitter: ORIENTADORES (a veces también introduzco ORIENTADORAORIENTADOR). Si no sois muy dados a la autocomplacencia, os recomiendo que hagáis esta y otras búsquedas para llevaros una idea sobre la imagen pública de vuestra profesión.
    
Normalmente aparecen muchos tuits sobre la asignatura de "Orientación educativa" que se imparte, por ejemplo, en México; también se pueden encontrar resultados sobre lo que en otros lugares llaman los boletines y exámenes orientadores con las calificaciones; o sobre orientadores laborales. Entre todos, rescato a veces (no muchas) algún mensaje de algún profesional que se dedica a esto mismo y, en mayor número, críticas 'simpáticas' de estudiantes a profesionales concretos o a la profesión en sí misma, como esta que he encontrado hoy:


Como digo, la mayoría de estos comentarios me hacen sonreír y muchas veces los retuiteo o reutilizo como inspiración para otras entradas. Pero un "trino" que he leído hace un rato, me ha dejado de piedra, tal vez por verlo en mayúsculas y por triplicado:

Enlaces directos a los tuits de @NOCCI2010, @custodiapositiv y @VikaYaka

Se trata de un mismo enlace a la entrada de un blog de la Plataforma "No a la custodia compartida impuesta". No es este el artículo para entrar a opinar sobre las reivindicaciones de este colectivo, aunque recomiendo consultar su página para completar vuestro punto de vista al respecto; porque, tengan o no la razón, sus razones merecen ser escuchadas. El caso es que al leer esa entrada en concreto de su blog me encuentro, para empezar, lo siguiente:
"Los orientadores escolares no se están implicando a la hora de tratar de solucionar los problemas escolares derivados de la imposición de una custodia compartida. En algunos colegios e institutos ya está habiendo problemas de fracaso escolar y con los comportamientos de los/las menores que sufren una custodia compartida impuesta y los orientadores/as escolares se están lavando las manos: dicen que eso no es su problema." - por 'soloyo' (15.05.2012)

Sin duda hay negligencias y profesionales que se "lavan la manos" en todos los sectores, también en el de la Orientación educativa. Pero me sorprenden varias cosas de este breve artículo:
  1. Entiendo que la Plataforma se mueve en el ámbito de España pero habla de orientadores escolares en lugar de orientadores educativos. En realidad el nombre es lo de menos (a mí me suenan bien ambos), pero, tal vez por esa confusión terminológica, al párrafo anterior le acompañan, sin más explicaciones, exactamente otras 33 líneas, copiadas de modo literal, palabra por palabra, de ... El Rincón del Vago (¡genial esta página!, ¿quién no la ha usado nunca?). En ese texto se define al orientador escolar, su preparación, reglamentación, condiciones personales y funciones ... ¡en Colombia! Pues es de un texto colombiano de donde procede el artículo, posiblemente, si me apuran, parece que es la página 60 del Manual de Convivencia de un colegio de Bogotá. Por cierto, he dejado un mensaje en el blog de 'soloyo', aún pendiente de moderación, para que valore si se trataba de una referencia internacional o de una simple copia-y-pega-errata. Yo soy el primero que copio y cito más que escribo. Y no siempre es fácil encontrar algo interesante que decir en un blog: que se lo digan a Víctor Cuevas y sus problemas hoy con otros animales, los "buitres leonados".
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  3. Volviendo al tema, no tengo muy claro si la entrada del blog logra o no justificar el argumento inicial sobre "falta de implicación". Tampoco tengo demasiado claro si la legislación real vigente en cada comunidad lo hubiera justificado o no, porque muchas de las funciones del orientador educativo no quedan del todo definidas en esos documentos y no conozco legislación educativa que hable específicamente sobre la problemática potencialmente asociada a la custodia compartida. Sólo diré que si una alumna tiene problemas de rendimiento escolar o de comportamiento, sea cual sea la razón, todos los profesionales del centro tienen el deber de dar una respuesta educativa acorde con las necesidades de esa alumna. Cuando se delimite la situación se puede ver si se necesita orientación educativa, acción tutorial, intervención del P.T.S.C., P.T., A.L., ... o incluso conectar con otros servicios externos al propio centro (servicios sociales, fiscalía de menores, ...)
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  5. Subrayo lo de "todos los profesionales del centro" porque me llevo una tercera sorpresa. En el blog del que procede la entrada original, "Custodia en Positivo", su autor coloca el artículo justo después de otro párrafo en el que dice que "los colegios tendran que posicionarse, no puede ser que se laven las manos, si hay una custodia compartida su deber es informar a los dos progenitores, los profesores/as no pueden ser tan cómodos/as, esta ley la tendrán que sufrir ellos/ellas también". Y no es casual que venga justo detrás y que no se dedique una entrada a otros profesionales del centro.
  
Me temo que desde la plataforma citada, se carga contra  los orientadores educativos que trabajan en las escuelas para que tomen partido a su favor en su reivindicación sobre lo que llaman "Síndrome de Custodia Compartida Impuesta" frente al polémico y discutible "Síndrome de Alienación Parental" argüido en algunas sentencias judiciales en contra de sus intereses. Se olvidan de que los orientadores educativos no tienen entre sus funciones ser psicólogos clínicos o peritos judiciales. Ni siquiera es este su perfil formativo mayoritario, ya que son los pedagogos, psicólogos educativos y psicopedagogos los que suelen ocupar estos puestos. En lugar de usar esos términos de "síndromes", utilizan otros como los de atención a la diversidad, plan de acción tutorial, adaptaciones curriculares, apoyo a los procesos de enseñanza y aprendizaje, evaluación psicopedagógica, orientación académica y profesional, ... Términos y objetivos educativos, no médicos ni jurídicos.

En definitiva, nuevamente los orientadores se convierten en el chivo expiatorio ante la frustración (justificada o no) de un colectivo que no se siente atendido. Nuestra función, en España o Colombia, debe ser holística, universal, reparadora de todo daño o injusticia, de apagafuegos vestido con el traje y la máscara del zorro. Pero no somos sólo el chivo expiatorio de estos males, ¡nos apuntamos a todo1
Hace pocos días, en otra de mis búsquedas, me colé sin querer (evitarlo) en una conversación entre un tuitero y un político con varios años de experiencia en educación como profesor universitario.




La verdad es que me arrepentí de haber entrado al trapo de nuevo y dejé en ese punto la conversación. Aunque no me gustó el entrecomillado y su aclaración me resultó forzada, es de agradecer la capacidad de Martínez Gorriarán de responder públicamente en Twitter, no todos lo hacen.

He trabajado varios años como orientador educativo y soy el primero que cree que la crítica y autocrítica son necesarias para mejorar la profesión. No todo es perfecto en nuestra práctica profesional e insisto, siempre hay buenos y malos profesionales. Pero, imagino que como todos, detesto la crítica injustificada o descontextualizada contra mi profesión.

Cuando ya había perdido la esperanza con mis búsquedas en twitter, en la misma búsqueda de hoy que tan mal empezó, encontré otros 'trinos' y una conversación en concreto que me gustó mucho y que sirve para cerrar esta entrada:




Me quedo con dos cosas (y media) de todo esto:
  1. Los orientadores educativos son (somos) importantes: el perejil de todas las salsas, casi siempre a nuestro pesar. Bien o mal, alumnado, docentes, familias, incluso políticos,  no paran de hablar de nosotros. ¡Parece que no nos queremos perder ni una!
  2. a) Es bueno escuchar las críticas externas y tener en cuenta también autocrítica para hacer bien (mejor) nuestro trabajo; aunque ... b) No siempre te gustará leer todo lo que encuentras en Twitter.
Dejo por hoy las redes sociales y me voy a lavar las manos antes de rumiar un poco más de perejil, ¡bueeeenas noches!


PD: No os perdáis el análisis crítico que hace una orientadora, @LagartijaSoy, en su blog: "Los orientadores educativos: por qué no me gustan esos "pakistanís"" (20.05.2012)

7 comentarios:

  1. Desde luego, lo que creo que es urgente es una definición más ajustada y concreta de nuestras funciones como orientadores educativos.
    Por otro lado, no sé cómo estará este tema en otras Comunidades pero en la Comunidad Valenciana en los informes psicopedagógicos normativos se nos pide el diagnóstico de los alumnos según el DSM-IV o CIE-10 (con códigos), algo que no debería pedirse a un orientador. También soy psicóloga y entiendo, como vosotros, que en el instituto soy orientadora.
    En fin, es un tema controvertido.
    Saludos.

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    1. Qué curioso lo de los códigos de diagnóstico. Eso sólo lo puede hacer un psicólogo clínico, ni siquiera un psicólogo generalista, según la reformulación del perfil del psicólogo en la última Ley Sanitaria. Más grave aún, que eso lo pueda firmar cualquier otro orientador y digo "cualquier" refiriéndome a un orientador que, por ejemplo, "sólo" tenga la especialidad de profesor de griego (conozco a uno así, que incluso hace terapia en el despacho). Alberto, el día que me atreva voy a escribir una entrada que va a escandalizar a muchos, acerca del intrusismo en el departamento de orientación. Ay, que me voy animando... ¿a que la escribo hoy? (a veces me doy miedo a mí misma)

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    2. A mí también me sorprende mucho, no me cuadra para nada. Espero esa entrada y te animo a escribirla; es necesario hablar de ello. Es una cuestión de ética profesional básica, de responsabilidad. Cualquier día nos dan un bisturí a los orientadores y nos dicen que también está entre nuestras funciones operar sin anestesia ...

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    3. Acabo de escribir la entrada. Si a alguien le interesa: http://cavilacionesdelagartija.blogspot.com.es/2012/05/los-orientadores-educativos-por-que-no.html

      Saludos, amigos

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  2. Sin duda es un tema controvertido. También yo creo que se necesita una mayor delimitación y concreción de funciones. Gracias por tu comentario, Mábel. Un saludo.

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  3. Me encanta el debate que habéis montado. He leído muchas cosas que pienso y que comparto. Estamos en un momento crítico, lo cual nos obliga a hacer autocrítica, a definir con precisión nuestras funciones y a poner en valor con hechos y resultados nuestro trabajo. Hoy nos pueden hacer mucho daño los pakistanís que tan mala fama, no sin razón, dan a nuestra especialidad.

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  4. Lo cierto es que cuando algunos problemas llegan a los orientadores es porque el resto de profesionales no saben qué hacer y para quitarse de encima el marrón. Los orientadores no tenemos una varita mágica. Se habla de derivaciones, pero si no hay coordinación y una línea común de todas las partes implicadas, lo que vemos es alumnado a la deriva.

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